Alberto Salas, jugador de Central Córdoba, practica tres deportes; hockey, enduro y jiu jitsu. No es común que un deportista se dedique a tres disciplinas a la vez. Sin embargo, él se da tiempo para hacerlo y sin descuidar los estudios. Tampoco es común que un padre practique dos de esos deportes con su hijo.
El encargado de romper el molde es Antonio Salas (53 años), quien juega al hockey, pero en la Primera de la UNT, un equipo conformado por ex jugadores. También anda sobre ruedas porque su hijo lo entusiasmó para que se sume al enduro. Compiten en distintas categorías, pero la pasión es la misma.
Alberto se subió a una moto a los 10 años, cuando sus padres le regalaron una pequeña. Hace dos años se compró una moto de cilindrada más grande y se entrena con sus amigos Juan Getar, Pablo Fernández y Matías Kreczman. Un problema mecánico en una de las motos les impidió correr el Transmontaña.
- ¿Cuándo comenzaste a practicar jiu jitsu?
- Siempre me gustaron las artes marciales. Al principio fui solo, pero después llevé a mis amigos y a mis primos.
- ¿Te alcanzan los tiempos para hacer tantas cosas?
-Trato de darme esos tiempos. Sólo es cuestión de organizarse. Por suerte puedo hacerlo. Cuando tengo un torneo importante de hockey dejo de lado lo demás, pero sin abandonarlo. Pienso que haciendo otro deporte voy a estar bien físicamente a pesar que deje de entrenar otros. Todo tiene que ver con todo.
-¿No te coinciden los días de entrenamiento entre uno y otro deporte?
- Los miércoles y viernes se los dedico al hockey. Son los días de entrenamiento. Los partidos se juegan el domingo. En jiu jitsu practico los martes y jueves por la noche. En enduro entrenamos los miércoles por la tarde y los sábados salimos con mis amigos a dar una vuelta. Hace poco competí en individuales en el Pretransmontaña y me fue bastante bien.
-¿Y cuándo estudiás?
- Ahora me estoy dedicando a full porque dentro de un mes me recibiré de ingeniero industrial, asi que estoy tratando de ponerle las pilas para culminar esa etapa de mi vida.
Los Salas disfrutan entre el hockey, los fierros y las artes marciales, y entre los dos armaron un lindo combo de pasiones.
PUNTO DE VISTA
Familia de deportistas
Antonio Salas - El padre
Cuando comencé a jugar al hockey en Atlético decidí llevarlo a Alberto, que era chico, para transmitirle mi pasión por este deporte. En la familia somos todos del hockey; mi esposa Stella Maris (jugó en las mamis de Atlético) y mis hijas Johana y Stella Maris, juegan en Los Tarcos. Hace dos años que Alberto comenzó con el enduro. Yo tenía un poco de recelo. Lo notaba peligroso y no me atraía, pero me convenció. Me invitaba a dar una vuelta y me hizo ver que no es así. Por la edad que tengo, practicando este deporte uno corre riesgos, sobre todo bajando las laderas. Pero lo lindo es que lo disfruto tanto como él. No me desagrada la idea de que Alberto practique tres disciplinas. A mi entender, eso lo ayuda a crecer. Si bien es muy desgastante salir de una práctica de hockey y de ahí pasar al jiu jitsu, veo que tiene mucha energía para hacerlo y además lo disfruta. En casa lo apoyamos todos.